Comparte esta nota!

El gran reto del Home Office es saber diferenciar las funciones de trabajo y ocio. Si tenés la suerte de poder dedicar una habitación exclusivamente a tu oficina te será más sencillo, pero si tu escritorio comparte habitación con el living o el comedor, tomá nota de estos consejos:

 

#1 Almacenaje abierto. Tu material de oficina será siempre accesible si lo situás en tu escritorio con almacenaje abierto. Con unos coloridos archivadores que dejen ver su interior sabrás dónde guardas todo de un solo vistazo y será mucho más fácil.

#2 Original y moderno. Los sistemas de barras y accesorios son ideales para colgar de rieles y liberar todo el espacio en el escritorio. Usá los recipientes que más te gusten para guardar todos los bolígrafos, pinceles y material de oficina que tengas.

#3 Sistemas modulares para separar zonas. Si compartís tu espacio de trabajo con tu living o salón, hacé que tu escritorio quede integrado con el entorno eligiendo un sistema modular que se funda con tus demás muebles. Así, lograrás que quede tan natural que desde el sillón no pensarás en lo que tengas en “la oficina”.

#4 Top secret. Para tus documentos más importantes o confidenciales usá muebles cerrados, para que todo quede bien protegido y clasificado.

#5 Paredes pizarrón. Si tu escritorio está en frente de una pared, pintala con pintura para pizarra y será imposible perder tus anotaciones.